El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Berisso, Alejandro Pérez Orbanich, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para analizar en profundidad la realidad del comercio local, el impacto de la situación económica nacional, la polémica en torno al INDEC tras la renuncia de su titular y los desafíos que enfrenta el sector frente a las nuevas tendencias de consumo y la competencia desleal.
El titular mercantil fue contundente al referirse a la renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC y sus implicancias. “Me parece que hubo un error de cálculo. La inflación venía bajando, el INDEC trabaja con ponderaciones y cuando las cosas andan bien no se tocan. Se cambiaron, se arrepintieron y Lavagna, que es un tipo muy serio, decidió irse”, señaló.
En ese sentido, remarcó que el Gobierno buscó sostener una inflación en baja manteniendo el formato anterior del índice, aunque reconoció que el impacto real en el bolsillo de la gente es muy distinto al que reflejan los números oficiales. “El índice toma pedacitos de cada cosa, no se traslada de manera directa. Mientras el INDEC marca una cosa, la realidad es que los precios aumentan entre 2, 3 y hasta 5 puntos todos los meses y los sueldos no suben. Eso genera una pérdida constante del poder adquisitivo”, explicó.
Al trasladar ese análisis al comercio, Pérez Orbanich puso como ejemplo al rubro de electrodomésticos, uno de los más golpeados por la apertura de importaciones. “Fue el rubro más desinflado de este proceso. La caída de precios fue descomunal por el ingreso de productos importados sin control, de muy bajo precio y sin importar la calidad”, indicó.
Sin embargo, el principal problema, según advirtió, no es solo la competencia de los productos importados, sino la informalidad. “La apertura indiscriminada trae un problema grave: el no blanqueo. En el Conurbano está lleno de galponeros que venden en negro, no pagan impuestos, no pagan IVA, ganancias ni tienen empleados en blanco. Así es imposible competir”, sostuvo. Aunque aclaró que en Berisso todavía no es una situación generalizada y reconoció que el fenómeno avanza en otras zonas.
“El comerciante formal tiene cuatro puntos de Ingresos Brutos, uno de impuesto municipal y ya arranca con cinco puntos de diferencia. Sumale IVA, ganancias y todos los costos. Para el galponero es todo al bolsillo”, ejemplificó.
Consultado sobre si la apertura de importaciones benefició o perjudicó al sector, Pérez Orbanich fue claro. “No sé si dañó, pero produjo un retroceso. En algunos casos la competencia sirvió, como con los termotanques, donde los productos importados, de mejor calidad y terminación, hicieron bajar precios que estaban inflados por pocas empresas formadoras”, comentó.
De cara al futuro, el titular de la Cámara de Comercio fue cauto. “El 2026 va a seguir siendo un año difícil para el comerciante. La baja del riesgo país y de las tasas puede ayudar un poco al crédito, ojalá las tarjetas vuelvan a permitir cuotas. La recomposición del salario no va a venir por aumentos, sino por una baja de productos y servicios y eso hoy es muy limitado”, analizó.
En ese marco, sostuvo que el Gobierno apuesta a que la recuperación llegue de la mano del campo, la minería y Vaca Muerta. “Si eso empieza a traccionar, puede arrastrar al resto, pero estamos lejos y ese impacto no se siente de manera directa en lugares como Berisso”, afirmó.
Al definir en una palabra la situación del comerciante berissense, no dudó. “El comerciante berissense está mal, venimos de meses muy difíciles. Enero fue muy malo, diciembre fue zafado, a lo justo”, dijo destacando el trabajo de la Cámara de Comercio y las iniciativas impulsadas durante el último año para incentivar las ventas, como la Noche de las Vidrieras, los concursos, sorteos y campañas promocionales. “Todas las iniciativas funcionaron bien, los comerciantes quedaron contentos y vamos a seguir generando propuestas, como la campaña de compre escolar con descuentos adicionales”, adelantó.
Sobre el cierre y reapertura del supermercado Día %, Pérez Orbanich aclaró que la Cámara no tuvo intervención y calificó la situación como “rara”, al señalar que la concesión cerró dejando a nueve empleados y al día siguiente reabrió con personal propio de la empresa.
Finalmente, se refirió al futuro del comercio frente al crecimiento de las ventas online y fue optimista. “El comercio va a sobrevivir. En todo el mundo hay comercio, incluso con Amazon y las aplicaciones. El comercio de cercanía tiene valor, la gente quiere ver el producto, tocarlo y además hay muchas estafas online”, observó.
“El desafío es adaptarse y que el Estado dé herramientas para no fundirse. Con impuestos confiscatorios es muy difícil. Pero el comercio de cercanía va a seguir estando, porque el vecino todavía quiere venir al local”, concluyó.