Idas y venidas

De Eugenio Juzwa a Cagliardi: la historia detrás del proyecto para llevar el Municipio a la ex Hilandería

El edificio en cuestión.
El edificio en cuestión.

La reciente adjudicación de la obra para la puesta en valor de la ex Hilandería volvió a colocar en el centro de la discusión política de Berisso el futuro de uno de los edificios históricos de la ciudad. El monto de la inversión, que supera los $ 7.200 millones de presupuesto oficial, generó cuestionamientos y abrió nuevamente el debate sobre las prioridades en materia de obra pública.

Sin embargo, detrás de la discusión actual existe una historia que lleva más de tres décadas y atravesó gobiernos de distinto signo político: convertir la ex Hilandería en sede de la administración municipal no es un proyecto de la gestión de Fabián Cagliardi ni nació con el Gobierno provincial de Axel Kicillof.

Su origen se remonta a los años 90 y está directamente relacionado con el exintendente Eugenio Juzwa.

Eugenio Juzwa y el nacimiento de una idea que lleva más de 30 años

Eugenio Juzwa gobernó Berisso entre 1991 y 1995. Fue durante su administración cuando el Municipio formalizó la adquisición del edificio de la ex Hilandería con un objetivo que ya entonces resultaba ambicioso: trasladar allí dependencias municipales y avanzar hacia la conformación de un centro administrativo.

En 2017, al imponerse el nombre de Eugenio Juzwa a la Peatonal Diagonal del Parque Cívico, el entonces intendente Jorge Nedela recordó expresamente que durante aquella gestión se había logrado adquirir el edificio para que allí funcionara la Municipalidad.

El proyecto tenía, además, otra consecuencia importante: trasladar las dependencias municipales permitiría liberar espacios del actual edificio comunal para favorecer la ampliación del Hospital Mario Larraín.

Así comenzaba, hace más de tres décadas, una iniciativa que terminaría atravesando prácticamente toda la historia política reciente de Berisso.

Néstor Juzwa y la continuidad del destino municipal

En diciembre de 1995 Eugenio Juzwa dejó la Intendencia y asumió Néstor Juzwa, quien gobernaría hasta 2003.

Pero durante esos años la ex Hilandería continuó ligada al proyecto administrativo municipal.

En junio de 2003, el Concejo Deliberante cedió un sector de la Hilandería para el funcionamiento del Museo 1871. Posteriormente aparecieron dificultades para avanzar con ese proyecto porque la norma de cesión del inmueble establecía que allí debía albergarse el Palacio Municipal.

Es decir, para entonces la utilización de la ex Hilandería como futura sede municipal ya formaba parte de las decisiones institucionales adoptadas sobre el predio.

Slezack y un proyecto que siguió esperando

Con la llegada de Enrique Slezack a la Intendencia en diciembre de 2003, la idea tampoco fue descartada.

Durante esa etapa se realizaron estudios sobre el valor histórico, arquitectónico y patrimonial del complejo y las posibilidades de recuperación de los edificios en cuestión.

La ex Hilandería fue consolidándose así no solamente como un inmueble destinado a albergar dependencias municipales, sino también como parte del patrimonio industrial que Berisso debía preservar.

El objetivo continuaba siendo centralizar oficinas, recuperar el edificio y avanzar hacia una sede administrativa acorde a las necesidades de la ciudad.

Sin embargo, después de doce años de gestión de Slezack, el traslado definitivo no llegó a concretarse.

Nedela: el cambio político que no modificó el objetivo

En 2015 se produjo un cambio político importante en Berisso. Después de décadas de administraciones justicialistas, el radical Jorge Nedela ganó la Intendencia.

Pero el proyecto de la ex Hilandería sobrevivió también a ese cambio de signo político.

Incluso antes de asumir, durante la transición con Slezack, Nedela planteó públicamente el traslado de la sede municipal a la Hilandería como uno de los objetivos de su futura administración.

Su argumento retomaba uno de los fundamentos históricos del proyecto: descomprimir el actual edificio municipal y generar condiciones para ampliar el Hospital Larraín.

Dos años después, durante el homenaje a Eugenio Juzwa realizado en 2017, Nedela volvió a ratificarlo.

Recordó que había sido durante la administración de Eugenio cuando se adquirió la ex Hilandería con ese propósito y manifestó el compromiso de realizar los esfuerzos necesarios para concretar aquel viejo anhelo.

Una vez más, sin embargo, la iniciativa quedó pendiente.

Cagliardi y una nueva etapa

En diciembre de 2019 asumió Fabián Cagliardi y el proyecto volvió a formar parte de la agenda municipal.

Esta vez, con intervención directa del Gobierno de la provincia de Buenos Aires, comenzó a tomar forma una iniciativa concreta que combina la puesta en valor de la histórica construcción con un edificio anexo destinado a la Casa de la Provincia.

El expediente provincial que dio origen al actual procedimiento fue iniciado en 2023.

La documentación oficial define el proyecto como “Casa de la Provincia - Puesta en Valor del Palacio Municipal Ex Hilandería” y establece que la intervención tiene por objeto la refuncionalización, restauración y puesta en valor de un sector de la ex Hilandería junto con la construcción de un nuevo edificio anexo.

Ambas intervenciones, según la propia Provincia, forman parte de un conjunto pensado dentro de la centralización de oficinas municipales.

En 2026 finalmente se llamó a licitación pública.

El presupuesto oficial fue establecido en $7.217.109.348,16, con un plazo de ejecución de 540 días corridos, y actualmente el procedimiento figura oficialmente como adjudicado.

Más allá de la polémica, una historia que no empezó ahora

El costo de la obra, su financiamiento y la oportunidad de realizar una inversión de semejante magnitud en el actual contexto económico son aspectos que legítimamente pueden —y deben— formar parte de la discusión pública.

También corresponde que exista control sobre el destino de los fondos y sobre cada instancia de ejecución de una obra de esta dimensión.

Pero esa discusión no debería borrar la historia.

El proyecto de convertir la ex Hilandería en sede de la administración municipal no nació con Cagliardi ni con Kicillof.

Comenzó hace más de tres décadas.

Eugenio Juzwa estuvo en el origen de la iniciativa y durante su administración se formalizó la adquisición del edificio. Néstor Juzwa gobernó durante la etapa posterior, cuando el destino administrativo del inmueble continuó consolidándose. Enrique Slezack mantuvo el proyecto durante sus doce años de gobierno. Jorge Nedela lo hizo suyo pese a pertenecer a otro espacio político. Y finalmente la gestión de Fabián Cagliardi llegó a una instancia que sus antecesores no habían alcanzado: una obra provincial licitada y adjudicada.

Pasaron intendentes, gobiernos provinciales, crisis económicas y cambios políticos.

Por eso, frente a las críticas actuales, existe un elemento histórico que resulta difícil soslayar: la discusión sobre cuánto cuesta y cómo se ejecuta la obra pertenece al presente; la decisión de que la ex Hilandería se transforme en un centro administrativo de Berisso lleva más de 30 años atravesando gobiernos.

Después de décadas de proyectos, anuncios y objetivos inconclusos, la pregunta que comienza a plantearse ahora es otra: ¿Será finalmente esta vez cuando aquel proyecto iniciado en los años 90 logre convertirse en realidad?

Comentarios