El trabajo del CIC alcanza a todo el barrio.
El Centro Integrador Comunitario (CIC) ubicado en calle 169 y esquina 33, en el Barrio Obrero de Berisso, mantiene una agenda abierta de actividades gratuitas destinadas a vecinos y vecinas de todas las edades. El espacio funciona como un punto de encuentro para la capacitación, la recreación y el acompañamiento comunitario.
La coordinadora del CIC, Alexia Petto, explicó que el lugar permanece abierto durante toda la semana y ofrece propuestas vinculadas con la formación laboral, la educación y la participación social.
“Está abierto de lunes a lunes. Tenemos talleres abiertos a la comunidad que son los que tienen mayor salida laboral, como cocina y panadería. Después contamos con talleres para las niñeces, como plástica y murga”, detalló.
Además de las actividades abiertas, en el edificio funcionan programas y propuestas institucionales, entre ellos Envión y Sedronar. Los domingos, el espacio también es cedido a distintas iglesias de Berisso para la realización de sus cultos.
Según indicó Petto, la concurrencia diaria ronda las 100 personas, aunque la cantidad varía de acuerdo con cada taller y actividad. De este modo, el CIC se consolida como un ámbito de circulación permanente, donde confluyen niños, adolescentes, jóvenes, adultos y familias del barrio.
Actividades recreativas para las niñeces
La propuesta del CIC no se limita a los talleres semanales. El espacio también impulsa jornadas recreativas y actividades especiales destinadas a promover la participación y el encuentro entre las familias.
“El mes pasado hicimos el Día de las Niñeces acá, en el barrio, y estamos pensando hacer otra actividad el mes que viene, en el marco del cumpleaños del Diego, ya que el CIC se llama Diego Armando Maradona”, señaló la coordinadora.
La iniciativa se desarrolla junto con adolescentes y niños del Barrio Obrero, con el objetivo de generar espacios de participación por fuera de la rutina cotidiana de los talleres. La propuesta busca recuperar el uso comunitario del CIC y ampliar la convocatoria a quienes todavía no participan de las actividades habituales.
Un espacio construido entre todos
Petto destacó que el trabajo del CIC alcanza a todo el barrio y no solamente a las personas que concurren regularmente al establecimiento.
“Estamos trabajando un montón con lo que es el barrio en general, no solo con la gente que participa del espacio, porque creemos que el CIC es del barrio”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que la construcción del espacio se sostiene mediante la participación de distintos actores de la comunidad. Las actividades, los talleres y las jornadas recreativas forman parte de una tarea colectiva que busca fortalecer los vínculos vecinales y el sentido de pertenencia.
“Esto es el trabajo de una comunidad entera, con sentido de pertenencia al espacio”, concluyó Petto.