Fiesta del Inmigrante

El Santiagueños volvió al desfile y vivió un cierre emotivo en Berisso

El Centro de Residentes Santiagueños participó nuevamente del desfile berissense en el marco de la Fiesta Provincial del Inmigrante, tras varios años de ausencia, y cerró la jornada con una fuerte carga emocional.

Así lo destacó Mariana Ferreyra, secretaria de la institución, quien subrayó el orgullo de ver a los chicos del club formar parte de la fiesta más importante de la ciudad.

“Como institución, fue un enorme honor poder decir presente en esta fiesta tan importante para todos los berissenses”, expresó Mariana en diálogo con este medio. Y añadió que “después de tantos años sin participar, volver a formar parte de este desfile nos llenó de emociones: nervios, sentimientos encontrados y, sobre todo, una inmensa alegría por poder llevar a nuestros chicos a vivir esta experiencia tan especial”.

“Este iba a ser su desfile”

Para la secretaria del club, la participación no fue un acto más dentro de la agenda institucional, sino un momento pensado especialmente para los más chicos. “Este no iba a ser un día más, ni un año más para ellos. Este iba a ser su desfile”, afirmó.

Mariana destacó que las caritas de emoción, las sonrisas y el entusiasmo de los niños reflejaron la importancia que tuvo la jornada para cada uno de ellos. “Creemos que sus caritas de emoción, sus sonrisas y su entusiasmo reflejaron lo especial que fue este momento para cada uno de ellos”, sostuvo.

Familias, profes y comunidad

Desde el Santiagueños remarcaron que el regreso al desfile fue posible gracias al trabajo conjunto de las familias, la subcomisión, los profesores y los colaboradores. “Detrás de cada chico hay una familia que acompaña, alienta y hace posible que sigamos creciendo”, señaló Mariana.

En ese sentido, la secretaria resaltó el compromiso de quienes participan “en silencio” de la vida diaria de la institución. “Cada paso que damos es gracias a quienes creen en este proyecto, a quienes trabajan en silencio, a quienes acompañan y a quienes sienten estos colores como propios”, expresó.

Orgullo y pertenencia

El cierre del desfile dejó en la institución un “corazón lleno de orgullo y felicidad”. Para el club, la participación representó también una reafirmación de su identidad y de su lugar en la comunidad berissense.

“El Santia no es solamente un club, es pertenencia, unión, compromiso y amor por nuestros colores”, concluyó Mariana, quien agradeció a cada familia por formar parte de “esta gran familia”.

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