Panorama local

La política habla de 2027 mientras los problemas siguen en 2026

Postales de la semana.
Postales de la semana.

Javier Milei volvió de su paso por Estados Unidos dejando una de esas frases destinadas a ocupar titulares: aseguró que a la Argentina le “salen los dólares por las orejas”. La afirmación llegó mientras el INDEC difundía que la pobreza alcanzó al 32,3 % de las personas durante el primer semestre de 2026.

Los datos indican que casi uno de cada tres argentinos continúa siendo pobre. Son dos fotografías que conviven en un mismo país: la macroeconomía que el Gobierno exhibe como éxito y una realidad social que todavía está muy lejos de permitir triunfalismos.

Marcha atrás en el Congreso

En paralelo, la discapacidad volvió a quedar atravesada por las decisiones nacionales. El Gobierno sostiene que durante 2026 implementó actualizaciones mensuales del Nomenclador de Prestaciones Básicas vinculadas al IPC —la última oficializada fue del 1,7 % para septiembre—, pero el debate alrededor del Presupuesto 2027 volvió a encender las alarmas del sector y llegó incluso a generar cuestionamientos entre aliados parlamentarios del oficialismo.

La discusión resulta particularmente sensible porque detrás de cada número hay tratamientos, rehabilitación, transporte, centros de día y apoyos indispensables para personas con discapacidad. Ahí no debería existir margen para experimentar ni convertir derechos básicos en una variable de ajuste.

Milei y el miedo a las PASO

Y mientras todavía falta más de un año para las presidenciales, 2027 ya empezó. Patricia Bullrich viene marcando diferencias dentro del oficialismo y preservando un perfil propio, mientras la Casa Rosada busca modificar nuevamente el sistema electoral y mantiene como objetivo la suspensión de las PASO. Si finalmente existiera algún mecanismo de internas, la tensión Milei-Bullrich podría adquirir otra dimensión.

Por ahora es un escenario político, no una candidatura confirmada: lo concreto es que incluso dentro del universo libertario ya comenzaron los movimientos para lo que viene.

Provincia: salarios hoy, candidatura mañana

Axel Kicillof también juega en dos tiempos. Mientras los gremios bonaerenses reclaman recomposición salarial frente al deterioro del poder adquisitivo, el gobernador continúa construyendo una proyección que excede claramente los límites de la Provincia. El problema para cualquier dirigente que mire hacia 2027 es el mismo: ninguna aspiración nacional puede hacer desaparecer las dificultades del presente.

La discusión sobre salarios, servicios públicos, educación, salud y seguridad seguirá siendo la vara cotidiana de la gestión bonaerense. La construcción presidencial podrá avanzar, pero será difícil separarla del resultado concreto que Kicillof pueda mostrar en la provincia que gobierna.

Berisso: la ciudad real y la ciudad de la política

Y llegamos a Berisso, donde quizás se vea con mayor claridad el contraste de toda la semana. Mientras la política comienza a acomodar nombres pensando en 2027, los vecinos siguen hablando de cuestiones bastante menos sofisticadas: baches, calles inundadas, tránsito, controles, seguridad y servicios.

El estado de las calles ya dejó de ser una sucesión de reclamos aislados. Hay pozos importantes en sectores como 15 y 164 y distintos puntos de la 164, mientras la calle 17 volvió a quedar en el centro de las discusiones por las intervenciones y recursos destinados a esa arteria.

Después de cada lluvia, además, muchos de esos pozos quedan cubiertos por agua y se convierten en una verdadera trampa para quienes circulan en auto, bicicleta o moto.

Y la seguridad vial ..

También esta semana aparecieron cuestionamientos relacionados con Seguridad Vial. Los controles no pueden reducirse a determinados horarios ni transformarse simplemente en operativos para mostrar en horario laboral.

Cuando se observa a menores circulando en moto sin casco o vecinos reclaman mayor presencia durante la noche, lo que aparece es una pregunta elemental: ¿dónde está el control cuando realmente hace falta? Ordenar el tránsito no consiste solamente en sancionar; también implica prevención, presencia y continuidad.

Cuando los funcionarios no dan el ejemplo

Algo parecido ocurrió con una imagen llegada a BerissoCiudad en inmediaciones del Hogar Social. Allí podía observarse una camioneta estacionada sobre una parada de colectivos y vecinos señalaron que la misma pertenece a la Secretaría de desarrollo social Victoria Curutchet.

Un episodio que permitió abrir una discusión: quienes ocupan responsabilidades públicas deberían ser los primeros en dar el ejemplo.

Si se exige a los vecinos respetar las normas, el Estado tiene que empezar por casa, esperemos que Victoria Curutchet tome el ejemplo del intendente que, al momento de haber cometido una infracción, se acercó él mismo al Juzgado de Faltas y saldó la multa.

Bombas e inundaciones: informar también es convocar

Otro capítulo merece especial atención, el ejecutivo municipal y legislativo difundió una actividad en la que se brindó información sobre el funcionamiento del sistema preparado para responder ante fenómenos climáticos y destacó la coordinación entre distintas áreas realizado en Honorable Concejo Deliberante.

La explicación resulta necesaria, especialmente después de los pedidos de informes y cuestionamientos de sectores opositores sobre bombas, estaciones de bombeo, terraplenes y prevención de inundaciones.

Pero quedó una pregunta: ¿cómo se convocó a los vecinos? Si se trataba de una instancia abierta destinada a brindar “información concreta” sobre un tema que afecta potencialmente a toda la ciudad, debería conocerse claramente por qué canales se anunció previamente, con qué anticipación y bajo qué criterio se produjo la participación. Por qué una convocatoria de semejante importancia no tuvo una difusión pública que permitiera advertir claramente a cualquier vecino que podía participar.

Y la oposición ausente con El Niño

Ahora bien, la responsabilidad tampoco termina en el ejecutivo. Los concejales opositores que concurrieron tenían delante una oportunidad extraordinaria para controlar: cuántas bombas existen, dónde están ubicadas, cuántas funcionan, qué mantenimiento reciben, cuál es su capacidad real de evacuación, qué protocolos existen ante lluvias extraordinarias y cuáles son hoy los puntos más vulnerables de Berisso.

Para controlar al oficialismo no alcanza con asistir: hay que estudiar, preguntar y repreguntar. Y esta vez quedó la sensación de que varias de esas preguntas fundamentales faltaron.

El Ejecutivo debe abrir la información. La oposición debe saber qué hacer con ella. Y los vecinos deberían poder estar en el medio, porque son ellos quienes eventualmente tendrán el agua en la puerta de sus casas.

El 2027 ya llegó demasiado temprano

Mientras todo esto ocurre, la política berissense ya comenzó a discutir candidaturas. Fabián Cagliardi volvió a quedar instalado en el debate sobre una eventual continuidad, pese a que la legislación vigente limita las reelecciones consecutivas de los intendentes y el escenario jurídico-político todavía está abierto.

Pablo Swar salió públicamente a cuestionarlo y calificó de “falta de respeto” que se hable de una nueva candidatura mientras permanecen problemas sin resolver.

Del otro lado también hay movimiento. En La Libertad Avanza aparece Damián Mena entre los nombres que buscan posicionarse hacia 2027, mientras Fabián “Vagoneta” Lagorio conduce la coordinación local del espacio. Es legítimo que cualquier espacio construya una alternativa electoral. Lo llamativo es que la campaña parezca empezar cuando todavía queda muchísimo por hacer antes de llegar a las urnas.

Vagoneta de un extremo; de la vagancia al fascismo

Y justamente dentro de La Libertad Avanza apareció esta semana una situación que merece atención. Según pudo confirmar este medio a través de un concejal, Fabian “Vagoneta” Lagorio transmitió a los ediles del espacio que antes de concurrir a medios de comunicación deben pedir autorización e informar previamente qué temas abordarán.

Más allá de las explicaciones internas que pueda tener una fuerza política, la situación resulta llamativa cuando se trata de concejales que fueron elegidos para representar a los ciudadanos y ejercer una función pública. Un concejal no debería necesitar permiso político para explicar públicamente qué hace, qué piensa o cómo vota. Ahí aparece quizá la síntesis de la semana.

La política habla con la política. Discute candidaturas, ordena internas, controla quién habla, proyecta 2027 y mide nombres. Mientras tanto, afuera siguen estando los mismos vecinos esquivando pozos, reclamando controles, preguntando por las bombas y esperando respuestas. Falta más de un año para las elecciones. Para los problemas de Berisso, en cambio, el mandato es hoy.

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