Inseguridad

Ola de robos y miedo en la zona de 153 a 158, entre 25 y 28: vecinos viven en alerta

La preocupación no pasa solamente por las pérdidas materiales, sino también por el temor a encontrarse con desconocidos dentro de sus viviendas.
La preocupación no pasa solamente por las pérdidas materiales, sino también por el temor a encontrarse con desconocidos dentro de sus viviendas.

Vecinos de la zona comprendida entre las calles 153 y 158, desde 25 hasta 28, expresaron su preocupación por una serie de hechos de inseguridad que, según denuncian, se vienen registrando en las últimas semanas. Robos en viviendas, comercios y en la vía pública generaron un clima de temor entre las familias, que aseguran haber tenido que extremar las medidas de seguridad.

Una vecina del sector se comunicó con BerissoCiudad para contar lo que está sucediendo y transmitir la preocupación de otras familias. Según relató, los hechos se habrían intensificado y los vecinos señalan a un grupo de entre cuatro y cinco adolescentes, entre ellos dos mujeres, que presuntamente recorrerían las calles observando los movimientos de las viviendas.

Entre los episodios denunciados mencionaron el robo de una motocicleta a un peluquero, el ingreso a un kiosco, un intento de ingreso a un almacén mediante patadas a la puerta y el robo de herramientas a un vecino que realiza changas para subsistir.

Uno de los testimonios más preocupantes señala que una familia habría decidido abandonar su vivienda después de sufrir un importante robo en el que, según relataron, les sustrajeron prácticamente todas sus pertenencias, incluidos elementos de sus hijos.

El miedo a las represalias es otro de los problemas que denuncian los vecinos. Según explicaron, algunas víctimas prefieren no realizar denuncias policiales por temor a las consecuencias y porque sospechan que los responsables serían menores de edad.

La preocupación también modificó las rutinas cotidianas. Familias que mantienen permanentemente cerrados sus portones, vecinos que refuerzan la vigilancia y personas que temen salir o regresar a sus casas durante la madrugada forman parte del escenario descripto.

“Están espiando las casas y se te meten”, advirtió la vecina, quien explicó que incluso comenzaron a recomendarse entre sí extremar los cuidados, especialmente cuando algún integrante de la familia sale a trabajar en horarios habituales.

Ante esta situación, los vecinos reclaman mayor presencia policial y medidas de prevención en el sector, especialmente durante la noche y la madrugada.

La preocupación no pasa solamente por las pérdidas materiales, sino también por el temor a encontrarse con desconocidos dentro de sus viviendas y por la sensación de inseguridad que, según manifiestan, se instaló en el barrio.

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