Talento berissense

Patín artístico del Club El Carmen: destacados resultados en los nacionales de San Juan y Miramar

Los integrantes de la Escuela de Patín Partístico de El Carmen compartieron su experiencia.
Los integrantes de la Escuela de Patín Partístico de El Carmen compartieron su experiencia.

Los profesores de patín artístico del Club El Carmen, Romina Tula y Agustín Petroni, junto a las patinadoras Isabella Lombardi, Matilda Durso y Sofía Cuello, visitaron los estudios de FM Berisso Ciudad para compartir la experiencia y los resultados obtenidos en los campeonatos nacionales disputados en San Juan y Miramar. 

 

En primer lugar, Romina Tula destacó la satisfacción del equipo por los resultados alcanzados en las últimas competencias nacionales, que representaron un nuevo paso en el crecimiento deportivo de las patinadoras de El Carmen. “Volvimos re contentos, porque todas quedaron dentro de las 15 mejores del país, así que estamos re felices”, expresó la profesora al repasar la participación en San Juan, donde se disputó el campeonato Ernesto González Molina y en Miramar, sede del campeonato Roberto Rodríguez.

 

La entrenadora explicó que se trata de competencias con diferentes niveles de exigencia y que se encontraron con deportistas que llegaban de clasificatorios muy competitivos y con una importante trayectoria en la disciplina. “En San Juan hubo un montón de patinadoras que venían de clasificatorios más estrictos. El nivel de las categorías es otro y el nivel de exigencia también es mayor”, señaló.

 

Sin embargo, destacó que las representantes del club estuvieron a la altura del desafío. “Nos encontramos con patinadoras con más trayectoria, pero supieron dar la pelea, así que estamos re contentos”, agregó.

 

Detrás de esos resultados hubo meses de trabajo, planificación y entrenamiento. Según explicó Tula, la preparación comenzó en diciembre del año pasado, apenas finalizada la anterior competencia nacional. “Arrancamos con la pretemporada en diciembre. Primero, a poner en contexto a las familias, después armar las músicas y empezar a trabajar con los elementos, las coreografías, los trompos, el deslizamiento; todo en general”, detalló.

 

Agustín Petroni, por su parte, resaltó la importancia de haber organizado una planificación que contemplara las necesidades de cada deportista y permitiera llegar en las mejores condiciones a los torneos. “Las chicas en vacaciones se la pasaron entrenando con nosotros. Incluso, cuando volvimos de nuestras vacaciones, ya veníamos planificando todo el año, editando músicas. Llegamos y nos pusimos a trabajar”, relató.

 

El profesor explicó que la exigencia no se limita a la preparación física, sino que también incluye la selección de las categorías, el diseño de las coreografías y el perfeccionamiento técnico de cada movimiento. “Tratamos de ir planificando en qué categoría iba a ir cada una, qué músicas iban a tener y demás. Después desde enero, no tuvimos vacaciones y empezamos a trabajar juntos”, agregó.

 

Los profesores también explicaron el camino que deben recorrer las deportistas para llegar a una competencia nacional. Antes de alcanzar esa instancia, las patinadoras atraviesan diferentes etapas clasificatorias que permiten evaluar su nivel y determinar quiénes consiguen la clasificación. “Primero está la instancia metropolitana, que es como una nivelación dentro de lo que es la federación. Ahí ya tenes un parámetro de cómo están tus patinadoras. Después viene el selectivo, donde clasifican las diez primeras”, explicó Tula.

 

En las categorías de las representantes de El Carmen, las competencias reunieron entre 18 y 25 patinadoras en la etapa selectiva, mientras que en los nacionales el número de participantes fue aún mayor.

 

Por eso, los resultados obtenidos adquirieron una importancia especial para el cuerpo técnico. Llegar a esa instancia implica superar distintas evaluaciones y competir con deportistas que también atravesaron un exigente proceso de preparación. “Una vez que pasamos esa instancia y que la pasaron bien, encaramos este nuevo objetivo”, dijo.

 

La entrenadora también destacó el compromiso de las familias, que acompañan el proceso deportivo y hacen posible que las chicas puedan participar de competencias que requieren viajes extensos, gastos económicos y una organización especial. “Tenes todo el esfuerzo de una familia detrás, un viaje de 16 horas y estar preparándose durante todo el año para volcar todo eso en dos minutos. A veces se complica y a veces sale bien”, reflexionó.

 

Una de las protagonistas fue Isabella Lombardi, de 14 años, quien compitió en San Juan y consiguió ubicarse entre las 15 mejores patinadoras de su categoría a nivel nacional. La joven contó que la experiencia estuvo marcada por los nervios propios de una competencia de semejante magnitud, aunque también por la satisfacción de poder mostrar en la pista todo lo aprendido durante los entrenamientos. “Fueron muchos nervios, pero después vas y ya estás”, contó Isabella al describir sus sensaciones antes de competir.

 

La decisión surgió después de evaluar su evolución y considerar que estaba en condiciones de afrontar una exigencia superior. Tras conversarlo con ella, el equipo resolvió trabajar en esa dirección. “Sentimos que podía hacerlo. Lo hicimos, trabajamos con ella y subió de categoría”, explicó Petroni.

 

En San Juan, Isabella compitió frente a 36 patinadoras. Aunque un detalle técnico durante uno de sus trompos le impidió alcanzar una posición todavía más alta, logró ubicarse entre las mejores del país.

 

Con apenas nueve años, Matilda Durso fue otra de las protagonistas. La joven participó del campeonato nacional disputado en Miramar y consiguió el cuarto puesto, un resultado que representó un nuevo logro dentro de su trayectoria deportiva. “Viví la competencia con muchos nervios, pero también con la alegría de haber podido superar las distintas etapas de mi preparación”, expuso. 

 

Su resultado fue especialmente significativo porque llegó después de una evolución sostenida en los últimos años. Según recordaron los profesores, en su primera etapa todavía no había participado de una competencia de estas características; luego consiguió el noveno puesto y, en esta oportunidad, alcanzó el cuarto lugar. “Este fue el primer año con medalla”, destacaron.

 

La profesora también valoró el esfuerzo que implica sostener entrenamientos de varias horas para una deportista de tan corta edad. “Ellas entrenan cuatro horas también. No es un esfuerzo enorme solamente por el tiempo, sino por todo lo que implica, y nosotros tratamos de contenerlas, pero a la vez somos equitativos en el conocimiento y en la exigencia”, expresó Tula.

 

Otra de las grandes protagonistas fue Sofía Cuello, quien viajó a San Juan y obtuvo el tercer puesto en su categoría, consiguiendo una medalla de bronce en una competencia que reunió a algunas de las mejores patinadoras del país. “Primero, muchos nervios, obviamente, pero cuando entras en la pista es como que tenes que hacer lo que trabajas todo el año, todo fluye”, formuló.

 

Para los entrenadores, cada programa requiere precisión y una ejecución técnica que debe ajustarse a los elementos exigidos por la categoría. “Cada categoría te pide ciertos elementos y vos tenes que cumplirlos. Hay veces que no están bien realizados y se empieza a descontar”, explicó Petroni.

 

Al hacer un balance de la participación del club en los campeonatos nacionales, los profesores destacaron un dato que refleja el trabajo desarrollado durante la temporada: ocho podios sobre nueve patinadoras que compitieron entre ambas delegaciones.“Cuando volvimos, dijimos: de nueve, ocho podios y encima una que subió dos categorías y quedó entre las primeras 15. Para nosotros y para el club es importantísimo”, expresaron.

 

“Cuando llegan a esa instancia, ellas están solas con nosotros. Es un tiro nada más, es ese momento, ese lugar. Toda su concentración tiene que estar volcada en esos dos minutos”, observaron.

 

En ese sentido, sostuvieron que la enseñanza también consiste en preparar a las chicas para afrontar la presión de la competencia y confiar en sus capacidades. “Desde las clases nosotros les vamos inculcando que tienen que salir a hacer lo que tanto tiempo trabajan, lo que saben hacer, y no otra cosa. No hay que dejar que los nervios consuman ese momento, que es de ustedes, que es único y especial”, señalaron.

 

Más allá de los resultados deportivos, uno de los momentos más destacados estuvo relacionado con el vínculo de las patinadoras con la institución. Los profesores remarcaron que las chicas sienten al club como una segunda casa y que su compromiso va mucho más allá de los horarios de entrenamiento. “Ellas aman ser de El Carmen, aman su club, aman su lugar y van súper contentas. Es como su casa”, expresó Petroni.

 

Con los campeonatos de San Juan y Miramar ya en el balance, la escuela de patín del Club El Carmen comenzó a prepararse para una nueva competencia: un campeonato nacional de clubes que se disputará en Córdoba a partir del 12 de noviembre. “Es un campeonato de clubes, no vamos representando a una federación, vamos a representar a el Club El Carmen, por eso para nosotros tiene otro gusto especial”, concluyeron.

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