Un trabajador del servicio de recolección de residuos de Berisso se comunicó con este medio para denunciar una situación que pudo haber terminado en un accidente laboral mientras realizaba sus tareas habituales en el barrio Villa Argüello.
Según relató, el episodio ocurrió este martes en calle 61 entre 126 y 127, cuando estuvo a punto de lastimarse con elementos filosos que habían sido descartados junto con los residuos domiciliarios.
“Hola, soy recolector de Villa Argüello. Eso casi nos clavamos hoy en Villa Argüello, 61 entre 126 y 127”, expresó el trabajador en un mensaje enviado a BerissoCiudad.
Junto con su testimonio, compartió una fotografía en la que exhibe los elementos encontrados, aparentemente cuchillos de cocina, que representaban un riesgo concreto de sufrir cortes o heridas durante la manipulación de las bolsas.
El recolector advirtió, además, que no se trata de una situación aislada, sino de una problemática que enfrentan con frecuencia durante sus recorridos.
“Todos los días nos pasa lo mismo, vidrios en bolsa sin poner un papel ‘cuidado vidrio’”, manifestó, en referencia a la falta de precaución de algunos vecinos al momento de desechar objetos cortantes.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la importancia de disponer correctamente los residuos que pueden provocar lesiones, especialmente vidrios rotos, cuchillos y otros elementos filosos.
Quienes realizan la recolección domiciliaria manipulan diariamente numerosas bolsas, muchas veces sin poder identificar su contenido, por lo que la presencia de objetos peligrosos sin protección representa un riesgo para su integridad física.
Un llamado a la responsabilidad de los vecinos
Más allá del episodio puntual, el testimonio constituye un llamado de atención a la comunidad sobre la necesidad de extremar los cuidados al sacar la basura.
Los vidrios rotos y demás elementos cortantes deben colocarse en recipientes rígidos, correctamente cerrados e identificados, evitando que queden sueltos dentro de bolsas que pueden romperse durante su manipulación.
Una precaución sencilla puede evitar heridas graves a quienes diariamente recorren los barrios de Berisso para garantizar un servicio esencial.