Los vecinos y vecinas del barrio Villa Argüello, en el tramo de calle 66 entre 130 y 131, reclamaron por el deterioro de las calles, que se vuelve intransitable e insalubre con cada lluvia.
Según contaron a BerissoCiudad, la situación se arrastra desde hace varios años y atraviesa distintas gestiones municipales sin una solución definitiva.
“Hace años que los vecinos padecen este abandono y pasan los políticos sin soluciones posibles. No se acercan a ver cómo se vive y los días de lluvia peor”, señalaron los habitantes del sector. El agua estancada, el barro y los pozos generan condiciones insalubres y obligan a muchas familias a limpiar ellos mismos el frente de sus casas para poder ingresar a sus hogares.
Un reclamo que se repite
Los vecinos aseguraron que elevaron numerosos reclamos y que existe un expediente, pero que las respuestas fueron aisladas y sin continuidad “Esto viene desde el gobierno del intendente Jorge Nedela y anterior también. Luego el actual. Sí hay expediente, sí numerosos reclamos a los supuestos delegados de la zona, que cuando pasan vienen, hacen algo para mostrarse, barrieron o cortaron el pasto y se van hasta el próximo reclamo”, relataron.
La última lluvia intensa reavivó el malestar. Los vecinos dijeron que enviaron un mensaje al intendente para que se acercara a constatar cómo quedó inundado el barrio, pero aseguraron que no recibieron respuesta. “Los vecinos ya no quieren hacer nada porque no los escuchan”, agregaron.
Riesgo para la salud y para los niños
En el sector viven personas mayores y familias con niños, por lo que el estado de las calles afecta directamente la salud y la vida cotidiana lo mas triste de esta situacion explicaron que “Nosotros tenemos que vivir adentro, afuera ni vamos”, contó una vecina en diálogo con Berisso Ciudad.
Los vecinos también recordaron que los pozos y zanjas generaron situaciones de riesgo para los más chicos “Hace unos años vinieron, hicieron unos zanjones para que circulara el agua y las familias no podían ingresar a sus casas. Después de reclamar colocaron un caño de cemento por casa, porque los niños jugaban y dos por tres se caían allí”, explicaron.
Pedido de intervención
Los frentistas pidieron obras de mejorado, desagüe y mantenimiento permanente en calle 66 entre 130 y 131, con especial atención a las zonas donde se acumula el agua. Insisten en que la situación no solo impide circular, sino que vuelve insalubre el entorno en el que viven las familias.