En el segundo día de actividad en la Carpa del Inmigrante, la gastronomía vuelve a ocupar un lugar central dentro de la 49.ª Fiesta Provincial del Inmigrante. A pesar de las condiciones climáticas de este domingo, el público se acercó al predio de Juventud para recorrer los stands, disfrutar de los espectáculos y, por supuesto, probar los sabores que propone cada colectividad.
BerissoCiudad recorrió el stand de la Colectividad Yugoslava y dialogó con Santiago Rosales, quien contó cómo se viven desde adentro estas jornadas, entre la expectativa, el trabajo en la cocina y la emoción de recibir visitantes de diferentes lugares.
“En la cocina tenés muchos fallos que capaz la gente no se da cuenta del otro lado, pero siempre estás nervioso para que salga todo bien, que no te falte nada: carne, pan, papas”, explicó Rosales sobre el intenso trabajo que existe detrás de cada plato que llega al público.
Una propuesta para probar distintos sabores
La oferta gastronómica de la colectividad tiene a las carnes como grandes protagonistas. Entre las preparaciones que pueden encontrarse aparecen ternera, cordero, bondiola con cebolla caramelizada y vacío con cebolla y morcilla, todo desmechado.
Pero la experiencia no termina allí. Rosales invitó a quienes se acerquen a probar los platos acompañados por el aderezo típico que forma parte de la tradición culinaria que buscan mantener viva durante la Fiesta.
La llegada de visitantes de otros puntos del país también genera una emoción particular. Incluso, según relató, se acercan personas mayores que llegaron a conocer la antigua Yugoslavia y aprovechan el encuentro para compartir recuerdos e historias.
“Emoción que venga gente de afuera, de otras provincias, de otros países. Ha venido gente que conoció Yugoslavia. Hoy en día son muy grandes, pero conocieron Yugoslavia. Es una emoción que la gente venga y comparta sus historias”, expresó.
“Son nuestras raíces”
Para Rosales, que se define como alguien nacido y criado en Berisso, la Fiesta tiene además un significado que va mucho más allá de la gastronomía.
“Orgullo como berissense. Son las raíces nuestras, de nuestros antepasados que vinieron y crearon básicamente casi toda la ciudad”, sostuvo.
La jornada del sábado también dejó momentos para compartir más allá del trabajo: después de horas de actividad, integrantes de la colectividad pudieron bailar y disfrutar junto al público.
Finalmente, Santiago dejó una invitación sencilla para quienes todavía no pasaron por la Carpa del Inmigrante: “Que vengan, que disfruten, que prueben los platos típicos y le pongan el aderezo típico que usábamos cuando cocinaban allá. Que disfruten, porque es para disfrutar”.
Así, entre carnes, recetas, historias familiares y recuerdos de quienes alguna vez conocieron Yugoslavia, la colectividad vuelve a aportar su identidad a una Fiesta que tiene precisamente ese espíritu: mantener vivas las raíces que forman parte de la historia de Berisso.