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Piero y su huella solidaria en Berisso: el emotivo recuerdo de Ana Pedroza y un agradecimiento que merece perdurar

El cantautor murió a los 81 años.
El cantautor murió a los 81 años.

Tras el fallecimiento del reconocido cantautor Piero, la referente social Ana Pedroza recordó su compromiso con distintas instituciones de Berisso, especialmente con la Guardería Infantil Nuestro Señor de Mailín y el Centro Don Bosco. Una historia de solidaridad, compromiso y gestos que dejaron una marca en la comunidad.

La noticia del fallecimiento de Piero despertó una profunda tristeza entre quienes crecieron escuchando sus canciones, pero también entre aquellos que tuvieron la oportunidad de conocer una faceta menos visible del artista: su compromiso social y solidario.

En Berisso, su paso dejó recuerdos que van mucho más allá de la música. Uno de esos testimonios pertenece a Ana Pedroza, reconocida referente social de la ciudad, quien estuvo directamente vinculada con la Guardería Infantil Nuestro Señor de Mailín y conoció de cerca el acompañamiento que el cantautor brindó a diferentes iniciativas comunitarias.

En un testimonio enviado a BerissoCiudad, Ana expresó su necesidad de recuperar públicamente esa historia y agradecer todo aquello que Piero hizo por la comunidad, especialmente por los niños y las instituciones que trabajaban para brindarles contención.

Su compromiso con la Guardería Infantil Nuestro Señor de Mailín

La relación de Piero con Berisso tuvo uno de sus capítulos más significativos en la Guardería Infantil Nuestro Señor de Mailín, una institución que comenzó a funcionar en 1995 y que nació del esfuerzo colectivo de vecinos y referentes comprometidos con la infancia.

A través de su Fundación Buenas Ondas, el artista colaboró con la construcción de este espacio, aportando a un proyecto que buscaba ofrecer cuidado, acompañamiento y oportunidades a los chicos de la comunidad.

Para Ana Pedroza, quien estuvo vinculada directamente con la institución, aquel acompañamiento representa una parte importante de la historia solidaria de Berisso que merece ser recordada.

Cuando el Rally Dakar llegó al Centro Don Bosco

Otro de los momentos que Ana recordó fue la visita de una delegación holandesa del Rally Dakar al Centro Don Bosco de Berisso, en diciembre de 2011.

Aquella jornada, registrada en su momento por BerissoCiudad, permitió que los jóvenes que participaban de las actividades de la institución compartieran un encuentro con integrantes de la reconocida competencia internacional.

Piero también estuvo presente y brindó un pequeño espectáculo musical, acompañando una actividad que buscaba visibilizar el trabajo social del Centro Don Bosco y contribuir al desarrollo de sus proyectos.

Fue una de esas experiencias que quedaron grabadas en la memoria de quienes formaban parte de la institución y que hoy vuelven a cobrar significado.

Un reconocimiento que Ana siente que quedó pendiente

En su mensaje, Ana Pedroza expresó una profunda tristeza por considerar que el artista no recibió en Berisso el reconocimiento que merecía por su colaboración con distintas instituciones.

“Me gustaría que se sepa que él estuvo acá en Berisso, todo lo que hizo por Berisso”, expresó.

Su recuerdo está atravesado por el agradecimiento, pero también por la sensación de que muchas veces los gestos solidarios quedan en silencio y no reciben la valoración que merecen mientras sus protagonistas están presentes.

Ana recordó especialmente la cercanía de Piero con los chicos, sus visitas y su predisposición para acompañar iniciativas comunitarias sin buscar protagonismo.

En ese sentido, lamentó que los homenajes lleguen cuando las personas ya no están, una reflexión que expresa el dolor de quien siente que quedó pendiente un agradecimiento.

Una huella que merece permanecer en la memoria de Berisso

Piero construyó una trayectoria artística que atravesó generaciones y dejó canciones profundamente arraigadas en la memoria popular argentina. Sin embargo, su legado también puede encontrarse en historias de solidaridad que dejaron grandes huellas.

En Berisso, ese legado está vinculado con la Guardería Infantil Nuestro Señor de Mailín, el Centro Don Bosco y las personas que compartieron con él experiencias de trabajo comunitario.

El testimonio de Ana Pedroza busca precisamente eso: que la ciudad no olvide al artista que, además de cantar sobre la vida, la familia, la justicia y la solidaridad, también acompañó con hechos concretos a quienes más lo necesitaban.

Hoy, su recuerdo se transforma en un agradecimiento público. Un reconocimiento a Piero por su generosidad, por su compromiso con la infancia y por las huellas que dejó en Berisso, una ciudad que también fue parte de su historia.

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