La integrante de la ONG "Decir Basta", Claudia Vivas, dialogó con FM Berisso Ciudad y dio su punto de vista sobre el accionar del concejal oficialista Antonio Ligari contra una trabajadora municipal. En sus declaraciones, Vivas fue crítica con la gestión municipal y el papel del área de Género en este caso.
En un contexto social complejo, la integrante de la ONG destacó que el accionar del gobierno nacional no solo representa una provocación hacia las mujeres, sino también hacia sectores vulnerables, como personas con discapacidad y jubilados. "Las Madres de Plaza de Mayo fueron un ejemplo de salud mental en toda Latinoamérica, de resistencia en tiempos donde se decretaba el olvido. Hoy, los jubilados también nos dan una lección de dignidad cuando dicen que prefieren salir a luchar en lugar de morirse de hambre en sus casas", expresó.
Por otro lado, resaltó la importancia de la corresponsabilidad en el caso Ligari y lamentó que las discusiones sobre el tema en el Concejo Deliberante se hayan convertido en un escándalo, con gritos y falta de debate serio. "Es necesario asumir nuestra parte y no practicar el deporte de hablar sin saber. Debemos ser éticos y comprometidos con la comunidad", enfatizó.
Sobre la denuncia de Marcela Ríos, trabajadora municipal que acusó a Ligari de violencia laboral y de género, Vivas recordó que la Ley 26.485 reconoce la violencia psicológica en el ámbito laboral y señaló que el Estado debe garantizar protección sin revictimizar a la denunciante.
"El Estado argentino ha firmado tratados y leyes para proteger a las víctimas y evitar la revictimización. Sin embargo, en este caso, el accionar del área de Género parece haber sido insuficiente. Solo se le ofreció un botón anti-pánico, pero, ¿Se aseguraron de que tuviera patrocinio legal?, tengo entendido que Macela puso un abogado cuando ahí tiene que estar el Estado asistiendo", cuestionó.
La referente feminista también criticó la postura del oficialismo en el Concejo y el pase a archivo del caso. "Nosotras conquistamos leyes que hoy están siendo pisoteadas. Nos merecemos respuestas distintas. No podemos ser cómplices del silencio ni de la impunidad", denunció.
Asimismo, manifestó su sorpresa ante el silencio del concejal Antonio Ligari y el accionar del bloque oficialista. "Me dio vergüenza propia y ajena. La verdad que todos estuvieron mal, inclusive hablé con algunas concejales y les dije, ¿por qué no se asesoran? El área de Género está regido por el Ministerio de las Mujeres de la Provincia, y tiene un área específica de violencia laboral. ¿Por qué no se asesoraron con esas compañeras? A nosotros nunca nos preguntan nada. Los concejales tienen la orden política de que pase, me lo reconocieron, ni siquiera en el bloque pueden hablar con libertad, les digan lo que pueden hablar y lo que no”, advirtió.
”El ejercicio legislativo deja mucho que desear de algunos compañeros. Me parece que justamente por eso está en boga esto que sucedió y la mirada de todos diciendo que mal que hizo el comportamiento del concejal", señaló.
En relación con el rol de la política en la resolución de estos casos, Vivas consideró que el coordinador denunciado debería dar un paso al costado hasta que se esclarezcan los hechos en el área de institutos. "No digo que deba ser condenado sin pruebas, pero hay que entender que el poder conlleva responsabilidades. La dirección de Recursos Humanos también debería haber intervenido. Para mí tendría que dar un paso al costado, porque si Fabián Cagliardi lo puso como colaborador, eso no significa, como te digo, que sea culpable, que haya habido un hecho, ni que tenga razón, pero también, como compañero, le quiero decir a “Tonio”, por qué no habló para saber qué pasó”, se preguntó.